La física cuántica ya nos dice hace tiempo algo difícil de imaginar: que una partícula está en varios lados al mismo tiempo. (¡¡¡!!!)
O
sea, que se “desdobla”, se duplica y está aquí y allá y más allá también, al
mismo tiempo. Es la misma pero duplicada, dando como resultado un montón de
partículas ocupando espacios diferentes. Lo curioso es que nosotros sólo
veremos una, allá donde apunte nuestra mirada.
Así
que tenemos un espacio lleno de partículas que forman “posibilidades”, esperando
que llegue un “observador”, fije los ojos en un lugar y la partícula que está
ahí se convierte en “real”.
Nosotros,
que estamos formados por un montón de partículas, por supuesto también tenemos
a otras partículas “desdobladas” o duplicadas, que igualmente formarían “posibilidades”.
Sólo somos conscientes del saco de partículas que somos nosotros, porque el
observador está en nosotros, es nuestra conciencia, está puesta en la persona
que somos con la vida que vivimos. Entonces los otros “sacos de partículas”, o
clones como decíamos en el artículo anterior, representarían para nosotros
“posibilidades”, otras realidades, realidades paralelas, ¿te suena eso?.
Si
tu vida te parece que no es la que debes estar viviendo, que ya te cansaste de
pasar siempre por las mismas cosas, que vas constantemente en círculo y todo es
perfectamente predecible, que ya has experimentado suficiente y ahora tan sólo
quieres vivir dejándote llevar; no tienes más que sacar la conciencia de tu
línea de vida y ponerla en otra de esas realidades posibles. ¡Así de sencillo!
Ejem….
Realidades posibles, clones de tí viviendo diferentes vidas
Sigamos
intentando comprender:
Digamos
que todos esos sacos de partículas que se han desdoblado de ti, los clones, han
ido creando unas vidas, que se han ido formando cada vez que tú has tomado una
decisión, tú tiraste por un camino y el clon por el otro, para ver qué pasaba…
Por
ejemplo, en un momento tuviste que tomar la decisión entre estudiar informática
o enfermería, y te decidiste por la informática, e iniciaste esa nueva andadura
poniendo ahí tu conciencia. En ese momento se abrió la posibilidad, te
desdoblaste y tu clon tomó el otro camino estudiando enfermería, e inició otra
“posibilidad” o realidad paralela.
Quizá
después de años en tu vida de informático, en algún momento de desesperación
con los ordenadores colgados, te dirigiste al Universo diciendo ¡¡estoy harto
de esta vida sácame de aquí!!, y desde entonces te empiezan a llegar
intuiciones, sueños, señales donde te ves dirigiendo un restaurante. A ti te
parece absurdo ¡claro! porque no tiene nada que ver con tu vida, pero sin
embargo no te desagrada la idea y hasta te empiezas a imaginar esa vida.
¿Qué
pasó? Que quizá ese doble tuyo que estudió enfermería, acabó abriendo un
restaurante de comida sana y riquísima. Tú, el informático, lanzaste la
petición al Universo para que te sacara de tu vida, y esa onda le llegó a tu
saco de partículas más cercano, él lo sintió como un ¿tú que haces para ser
feliz y vivir en la abundancia?, y el empieza transmitir la onda de “yo me
siento feliz y abundante cocinando comida sana para nutrir a las personas”.
J.P.
Garnier cuando habla del “doble”, habla de esos sacos de partículas y propone dirigirte
a él de manera consciente, preguntarle a uno de esos clones que se halla en
algún lugar del espacio-tiempo que no puedes ver, pero sí percibir, que te diga
que, de todas las “realidades posibles”, cual es la mejor opción para vivir
feliz y en la abundancia. O sea, de todos esos sacos de partículas que tienes
por ahí duplicados viviendo otras vidas, cual es el que anda viviendo “feliz y
en la abundancia”.
Te
llegará una intuición, un sueño que te guíe, una señal. El problema es que nos
cuesta mucho diferenciar una intuición de un deseo, y si te dejas llevar por el
ego que nos engaña constantemente, quizá acabes de nuevo en otro círculo
vicioso de vida, porque te empeñaste en decidir que “feliz y en la abundancia”
era vivir en una casa de tres plantas, y con un coche deportivo en la puerta.
El
otro problema es que quizá ese otro clon no te vaya a guiar a tu mejor
posibilidad, porque como contaba en el artículo de las Proyecciones del Ser,
“esas realidades posibles son el resultado de las decisiones tomadas por la
“consciencia artificial” del sujeto, o sea, la consciencia que ha pasado por el
filtro de la Matrix donde se le ha insertado el “programa del ego”.
Entonces,
¿Cómo saber si esa intuición, señal, sueño, nos va a llevar a la vida de que
verdad merecemos vivir? Pues desconectándonos de la consciencia artificial,
equilibrando el ego y conectando con la consciencia del Ser. Porque tu Ser es
el mejor guía que podrás tener nunca, tu Ser es el que sabe quién eres, de
dónde vienes y a dónde vas.
En
el próximo texto hablaré de la conciencia artificial (esta vez de verdad), para
que podamos ubicarla, saber bien de donde desconectar, donde conectarnos de
nuevo, para poder saltar a esa realidad paralela en la que debemos vivir, guiados por nuestro SER.
¡Feliz día!
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